3a Noche de Hogar de Afirmación – México

16 de abril de 2015

por Adrian Sanchéz Roman

IMG_1309Plasmar en una hoja testimonios y enseñanzas tan inspiradoras no es sencillo cuando el regocijo en la actividad es tal que las palabras no son suficientes. El pasado domingo 9 de Marzo acudimos como cada semana a la Noche de Hogar, que se llevó a cabo en el Centro Cultural para la Diversidad, en la colonia La Condesa, en la Ciudad de México.

El hermano Nefi Rodríguez, denominó su mensaje “Vivir a diario en el Amor puro de Cristo siendo guía en el Hogar” y habló del amor puro de Cristo en nuestras vidas, la manera en que él como tío representa la figura paterna para su sobrina, y la firmeza con que cree que en muchas ocasiones las personas LGBT en las familias han ejercido una importante influencia económica, familiar, espiritual, de guía, de soporte y de muchas otras facetas incluso la directriz dentro del hogar, y que en cierta manera hemos jugado un papel clave. Él exaltaba el ejemplo de sus padres, los principios que desde niño aprendió y que los vive aún siendo gay.

Después de él, el hermano Miguel García de 18 años, compartió su mensaje “¿Cómo vivir nuestras relaciones como gay dentro del hogar?” en dos partes: primero nos habló de cómo en un hogar donde existe un gay pueden coexistir de forma negativa dos o tres vidas con diferente rumbo, cuando el padre del hogar se escinde de su relación, incluso dejando de proveer, originado por ese sentimiento de frustración al saber que su hijo es LGBT. Este análisis fue muy valioso para los asistentes pues de alguna manera nos ayudó a comprender que en nuestra condición no solo somos nosotros quienes debemos buscar nuestra aceptación, sino también unirnos a nuestros padres en el sentido de encontrar los nexos reales y valiosos de amor, para poder ayudarles a entender que el que seamos diferentes no condiciona nuestro amor ni las oportunidades de convivencia. La segunda parte del mensaje, fue sobre estar preparados cuando las cosas se pongan difíciles en casa y que podamos conservar paz. Por otro lado, el hermano Miguel compartió su experiencia de cómo salió del clóset con su mamá por medio de un video, mostrándonos su valentía y cómo poco a poco fue aumentando su confianza.

Para finalizar, la hermana Mónica Jardines, en su mensaje “¿Cómo ayudar a los miembros del hogar a amar a un hijo gay?” expresó su tierna y conmovedora experiencia como madre, mostrando siempre con palabras de amor que apoyaría a su hijo, a quien considera especial. Más adelante en la clase compartió la conexión espiritual que formó por medio de las emociones y sentimientos cuando esperaba el nacimiento de su hijo, y dijo que percibía como él le pedía la oportunidad para vivir. Con estas experiencias previas a su nacimiento, élla sabía con certeza que él seria un hijo más que especial y eso la motivó a esforzarse por fortalecer más su matrimonio y a su familia.

En la hora en que recibimos la clase magistral, el hermano Felipe Valdivia impartió “La Primogenitura de Esau”, en la que por medio de una analogía los alumnos hablaron y compartieron experiencias sobre cómo dos hermanos podían tener una conexión y relación, incluso dentro del vientre de su madre, lo que motivó a los presentes a comprender que el nacer o elegir la sexualidad va mas allá de un contexto aparentemente simple de lo que nos rodea o lo que la genética pueda determinar, que se aproxima más a lo espiritual, y que las madres lo perciben y saben, que al igual que en este pasaje nuestros seres familiares nos conocen desde que nacemos, y coincidimos en que en diferentes etapas nuestros papás, nuestros hermanos y madres -que incluso son miembros de la Iglesia- han testificado dentro del seno del hogar que somos especiales, que no somos como los demás, que somos diferentes y que siempre nos expresaron amor, reconocimiento y respeto.

Si alguien leyera esto podría preguntarse ¿qué tiene que ver con el nacimiento de Jacob y de Esau? Pues mucho, en cómo nuestros padres normalmente nos apoyan por ver nuestra sensibilidad y desapego a algunas cosas materiales, ya que la sociedad nos ha hecho creer que nuestra sexualidad nos priva de bendiciones. También podemos ver una relación en que asumimos papeles o responsabilidades que los demás no hacen. Este pasaje nos enseñó cómo dos hermanos pueden conocerse desde el vientre, y en especial el conocer que la primogenitura no es sólo para el que nace primero, sino también para aquellos que aprenden a ser los primeros en gozar de bendiciones especiales como lo son los atributos de las personas LGBT.

Durante la historia también se habla acerca de la relación que tuvo Esau con una mujer fuera del convenio, lo que nos invita a que elijamos a una persona como compañero o pareja en base a la forma en que él o ella vivan los principios del evangelio, como los vivimos nosotros como Santos de los Últimos Días.

Después de haber cantado algunos himnos como “Hay Hogar Eterno”, “¡Oh, Hablemos con Tiernos Acentos!” y “Cuando hay Amor”, las oraciones ofrecidas, y la asistencia de 13 hermanos, miembros de la Iglesia, con un sentimiento de amor y gozo concluimos la actividad a las 19:00 horas.

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