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Todos son iguales ante Dios

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“Lo que yo he visto en la Ciudad de México me ha convencido que el Señor nos enseña el significado del verdadero amor”


por John Gustav-Wrathall

Mi corazón está lleno de emociones conflictivas: la decepción y la esperanza, la tristeza y el gozo muy profundo. Yo escribí este artículo en el aeropuerto de la Ciudad de México, dejando una familia espiritual que recientemente he encontrado entre los cincuenta Mormones Mexicanos LGBT que para mí fue un privilegio conocer, en mí reunión con ellos estos últimos tres días en una conferencia regional de Afirmación, Febrero 7-9.

Uno de los más notables y esperanzados aspectos de esta conferencia fue la presencia de miembros activos en la iglesia, quienes son amigos o miembros de las familias de los santos LGBT. Hubo allí madres y padres, hermanos y hermanas. Claro que algunos estaban luchando para asimilar la información nueva y dar sentido a emociones conflictivas. Algunos participaban activamente en la conferencia, compartiendo sus testimonios del evangelio y compartiendo también sus observaciones de la presencia del Espíritu Santo entre nosotros. Una madre mexicana de un hijo gay nos dijo: “Los he visto y he sentido el valor de vuestros corazones, y los amo. Estoy agradecida de que mi hijo se puso en contacto con [Afirmación] y me ha informado sobre esta conferencia.”

Las tres últimas conferencias de Afirmación – en Kirtland, en Seattle, y en Salt Lake City – fueron experiencias espirituales extraordinarias para mí. He sido conmovido por la presencia del Espíritu, que he observado en estas reuniones. La reunión en la Ciudad de México fue más pequeña que estas otras. Pero hubo sin embargo un sentimiento de urgencia más apremiante entre los que estaban ahí reunidos. Puede ser porque el grupo fue más pequeño, puede ser que fue un resultado de la cultura mexicana. Pero para mí fue más íntimo y más intenso, y la presencia del Espíritu Santo fue más constante y consolador. Hubo amplia oportunidad para conversar con cada uno. Una y otra vez me encontraba contando mi historia a un hermano o a una hermana y escuchando sus historias. Testimonios fervientes fueron compartidos y se derramaron lágrimas. Es por eso que regresando a los Estados Unidos he sentido que regresare muy pronto, que estoy dejando atrás a mi familia, que esta fue unas de las conferencias más espirituales a la que yo jamás había asistido.

Mi esposo Göran y yo arribamos a la Ciudad de México en la tarde de viernes. Antes de llegar al Hotel Misión de Zona Rosa, habían pasado ya reuniones informales de los participantes quienes estaban llegando. Estas reuniones informales continuaban hasta que todos nosotros fuimos a una excursión al centro comercial Reforma 222, no lejos del hotel.


Después de comer y charlar en el patio de comidas y de regreso al hotel, fuimos al Ángel de la Independencia, un monumento muy conocido en la Ciudad de México, y un símbolo de la libertad. Alejandro Alcántara, un organizador clave de la conferencia, nos contaba la historia de este monumento. Él nos contó lo que significa para él ser mexicano, y lo qué los principios de la libertad y justicia significaban para él como mexicano. Al observar el orgullo y el amor de Alejandro para su patria, yo experimenté una emoción que raramente he experimentado tan profundamente. Fui agradecido por otras naciones y otras culturas en el mundo, con historias y perspectivas diferentes que la mía. Comencé a enamorarme de México.


En el hotel las sillas fueron acomodadas en un círculo. Mientras comíamos galletas, helado y jugo, cada uno de nosotros nos presentamos compartiendo nuestra historia como Mormones LGBT, o como amigos o familia de Mormones LGBT. Este intercambio fue a veces divertido, siempre humilde, frecuentemente vulnerable y conmovedor. Nos retiramos a las once. Las sesiones más formales de la conferencia comenzaban por la mañana.

Para mí es maravilloso que en estas reuniones especiales de Mormones LGBT, se cantaran los himnos clásicos de la Restauración! Nosotros cantábamos “O está todo bien,” un himno que me ayuda a ver a los Mormones LGBT como pioneros en un viaje, no sabiendo si llegaremos a salvo en esta vida o en la próxima, aún a pesar de todo encontrando la fe y el valor para continuar para adelante de una manera u otra. Al finalizar la conferencia, cuando nosotros cantamos “El Espíritu de Dios” yo tenía el sentido de la manera de como Dios está perforando el velo del mundo, aumentando el conocimiento de los santos. “Amad a otros” es uno de mis favoritos, y parece esta convirtiéndose en el himno oficial de Afirmación. Me encanta ser envuelto en la armonía de las voces de Mormones LGBT cantando esos himnos con fervor y nueva comprensión. Me encanta orar con otros Mormones LGBT. Nunca he estado en una de estas reuniones, sin que hayamos rogado al Señor enviar su Espíritu, sin que Él conteste a nuestras oraciones, llenándonos con la paz y el gozo. Estoy agradecido del nuevo énfasis en cantar los himnos y orar juntos en Afirmación.

La primera sesión del sábado establecí un tono de fe, esperanza y testimonio, cuando varios oradores compartieron su convicción de la realidad de Dios, y del poder y la in exclusividad de su amor para nosotros. También ellos testificaban del poder de la iglesia y del evangelio en sus vidas. Los santos mexicanos LGBT en la conferencia insistieron que la iglesia y el evangelio son verdaderos. Expresaron la fe de que la iglesia está en un proceso, y la convicción basada en su experiencia personal con Dios, de que este proceso solo puede conducir a más al amor, eh incluso al conocimiento.

En la segunda sesión Samy Galvez, un miembro de USGA BYU (“Entender la Atracción Hacia el Mismo Sexo”), presentaba el nuevo sitio web de la iglesia, www.mormonsandgays.org, que a hora es disponible solamente en inglés. Afirmación ha desarrollado un sitio web en español, www.mormonesygays.org, que provee resúmenes de todo el sitio web de la iglesia y traducciones correctas, no oficiales de pasajes clave del sitio web.


La presentación de recursos en español para Mormones LGBT continuaba en la tercera sesión, con la presentación de un vídeo producido por HRC (“Campaña por los Derechos Humanos”) con el título “Ante Dios, Todos Somos Familia” sobre más información que está disponible aqui. En seguida hubo un discurso sobre la aceptación familiar con Pilar y Jordan Fish (una madre Mormona de España y su hijo gay), y Lisbeth Meléndez Rivera, de HRC. Se presentaba también un folleto publicado por el “Family Acceptance Project” (“Proyecto de Aceptación Familiar”), titulado “Niños saludables con el apoyo familiar”. Aunque ni el vídeo, ni el folleto fueron desarrollados específicamente para Mormones, las cuestiones básicas en relación con la fe, la familia y la inclusión y la seguridad de los jóvenes LGBT son muy convenientes para Mormones.

Fui agradecido para la presencia durante la primera mitad de la conferencia de Lisbeth Meléndez Rivera, una puertorriqueña Católica con un gran corazón, con un urgente sentido de justicia, y un agudo sentido del humor. Su perspectiva interreligiosa enriquecía nuestra reunión de una manera muy buena para Mormones LGBT, y me gratifico como maestro de historia religiosa Americana.

Pilar Fish y su hijo Jordán tocaron una fibra profunda y sensible. Nada es más doloroso para Mormones LGBT que el rechazo familiar. Curiosamente, Jordan contó cómo salió del closet, y su madre, comunicaba un amor incondicional hacia él, y a la aceptación de su orientación sexual. “Para mí,” dijo Jordan, “el problema no fue que yo no estaba aceptado por mi familia, el problema fue que no me aceptaba yo mismo.” Jordan contó de años de lucha con sigo mismo, cuando estaba rogando a Dios de ser cambiado. Pilar contó cómo un día, ella dijo a su hijo, “Todos estos años tu has rogado por un milagro, pero no comprendes que tu eres el milagro.” Fue esta reflexión de sí mismo en las ojos de su madre, que finalmente ayudaba a Jordan de verse a sí mismo más positivamente. ¡Después de anunciar que su único deseo era tener más niños gay, se le concedió el deseo de Pilar, cuando participantes de la conferencia la adoptaron como una madre sustituta!

En la cuarta sesión, compartí la historia de mi relación con mi esposo Göran y mis experiencias como un miembro activo, sin embargo excomulgado de la iglesia. Presente también el grupo “Prepare” (“Preparar”), creado por Afirmación como una comunidad de apoyo para los Mormones LGBT activos en la iglesia. En el discurso siguiente, Randall Thacker y yo, invitamos a los participantes a compartir sus experiencias en los barrios y estacas en México. Randall y yo escuchamos historias angustiosas similares a las que ya hemos escuchado por Mormones LGBT estadounidenses. Un joven conto como, después de salir del closet con su obispo, inmediatamente le quitó el llamamiento como secretario del barrio. Más tarde, otro participante me confió cómo él pidió que su nombre fuera eliminado de los registros de la iglesia, porque su obispo y la esposa del obispo crearon un ambiente intolerable en el barrio, contando a los miembros del barrio que él era gay. Muchos participantes sintieron que la cultura machista en México hizo peor el ambiente en la iglesia. No sintieron que la iglesia sea inmune al machismo en la cultura. Las declaraciones más positivas de los líderes de la iglesia publicadas en el sitio web www.mormonsandgays.org no han sido difundido a las líderes y miembros de la iglesia en México. (¡Son todavía desconocido entre muchos líderes y miembros estadounidenses!) Sin embargo, hubo expresiones notables de fe por participantes de la conferencia. “Si nosotros no tenemos un llamamiento en la iglesia, tenemos siempre un llamamiento de Dios,” dijo Alejandro Alcántara en los testimonios compartidos y en conversaciones privadas. Participantes en la conferencia expresaban su amor por la iglesia, y su determinación de seguir adelante con sinceridad, integridad, compasión y perdón, sin importar las reacciones con las que podrían encontrarse.

Hubo un descanso por la tarde para permitir a los participantes ver un poco de la Ciudad de México. Nos volvimos a reunir más tarde, para ver una presentación por Kendall Wilcox de documentales que él ha producido en traducción al español sobre la experiencia de Mormones LGBT. Kendall presentó también una visión general de los movimientos en la comunidad de los Santos de los Últimos Días, en particular el crecimiento de foros de discusión como “Mormons Building Bridges,” “Circling the Wagons” y “Circles of Empathy.”

La conferencia se terminaba la mañana del Domingo con una poderosa y milagrosa reunión de testimonios, seguido por un recorrido por el centro de visitantes del Templo de la Ciudad de México.

Echo a menos terriblemente mis recién descubiertos hermanos y hermanas. Ellos me enseñaron mucho, me dieron esperanza y fueron ejemplos del coraje, fe y amor en circunstancias difíciles.

Este milagro fue demostrado la mañana del Domingo, cuando uno de los oradores del Sábado experimentó una crisis familiar. Irónicamente, justo cuando estábamos preparándonos para comenzar nuestra reunión de testimonios, la madre de este joven apareció, airadamente exigiendo que su hijo dejara la conferencia inmediatamente. Su expresión severa y la angustia en la cara de su hijo contaron toda la historia. Nosotros sentimos dolor por él. Todos queríamos llegar a él y tranquilizarle, pero su madre lo llevó a un lado, le aisló de la reunión, impidiéndole participar o tener contacto con nadie.

Yo oraba por la madre tanto como por el hijo. Ciertamente la madre estuvo experimentando su propia angustia, una angustia que nos es muy conocida. Yo comprendo a la madre. Ella no quiere que su hijo sea gay.

Después, yo hable con este joven (quien me dio el permiso de publicar su experiencia). Fue doloroso, sí. élla estaba muy enojada, pero él me contó que esperaba pacientemente hasta que poder hablar más pacíficamente con ella. “Pues claro que no quiere un hijo gay,” él me dijo. “Y de hecho ahorita piensa que puedo cambiar, pero es parte del proceso, sé que me ama y ya lo dijo así que está muy bien.”

Las situaciones como tal, ponen a prueba nuestra capacidad de practicar los principios del Evangelio. Es difícil y doloroso incluso para los Mormones LGBT, porque tan frecuentemente estos principios del Evangelio son traicionados cuando los demás deberían de practicarlos en relación con nosotros. Pero uno de los mensajes más constantes que escuchamos de los padres y aliados durante la conferencia fue: “La iglesia los necesita, ustedes nos enseñan a nosotros lo qué es verdaderamente vivir el Evangelio.” Lo que yo he visto en la Ciudad de México durante el fin de semana pasado me ha convencido que el Señor está equipando a sus hijos e hijas LGBT con las herramientas espirituales para pasar esta importante prueba. Él nos enseña el significado del verdadero amor, y aprendemos como amar incondicionalmente a los demás como a nosotros.

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