La Proclamación Para la Familia

October 16, 2016

La_Familia-Una_Proclamacion_para_el__MundoPor Roni Jo Draper

Traducción de Iñaki Araquistain

Mi trabajo como madre es algo que tomo muy seriamente. Ser madre de tres hijos ha sido una gran bendición. Aún cuando sé que no soy la madre perfecta, estoy segura de que mi acercamiento a la maternidad demuestra mi adherencia a las responsabilidades de una madre expuestas en la Proclamación para la Familia.

Adicionalmente, soy una madre SUD que apoya a la comunidad LGBTQIA. Apoyo y celebro a todos mis hijos, incluyendo al que no es heterosexual. Frecuentemente me preguntan cómo apoyo a mi hijo y a la Proclamación para el Mundo. No me molesta responder la pregunta, sobre todo cuando se trata de curiosidad (a veces me la preguntan de una manera crítica, y eso es fastidioso).

dnews mormon artifacts jmoDéjenme empezar por dejar claro que leo a la Proclamación para el Mundo como a cualquier otro texto sagrado: con oración y con la expectativa de que me inspirará a hacer lo bueno. Primeramente, la Proclamación para el Mundo me recuerda mi responsabilidad como madre. Sin embargo, no busco en ella instrucciones sobre cómo ser una madre. La Proclamación para el Mundo me recuerda que debo guiar a mis hijos en “amor y rectitud”, pero no describe lo que es eso. La Proclamación para el Mundo aclara que debo “proveer para las necesidades físicas y espirituales” de mis hijos, pero no explica cómo debo hacer eso. Ciertamente, la Proclamación para el Mundo deja en claro que debo “nutrir” a mis hijos, pero los detalles de cómo eso debe hacerse los encontraré en los momentos en que mis hijos y yo debamos estar juntos.

Siendo así, como se señala en la Proclamación para el Mundo, me he vuelto a “las enseñanzas de Jesucristo”, igual que a mi revelación personal para encontrar ideas de cómo ser una madre. Así es como uso la Proclamación para el Mundo como guía en la maternidad de mis hijos.

Guiando a mis hijos en amor y rectitud

Mi hijo salió del clóset después de regresar con honor de una misión de tiempo completo. Él se graduó del seminario y de la Brigham Young University. Asistió a la Iglesia con fe durante toda su juventud. Él ha leído las Escrituras muchas veces. Cuando salió del clóset, él no necesitó posteriores explicaciones sobre el Evangelio, los Mandamientos, o el Plan de Salvación. Lo que él necesitaba era una madre que lo amara, tal como era, sin importarlo todo.

Salomon y las dos madresMientras reflexiono sobre los cuidados que he dado a todos mis hijos, particularmente a mi hijo homosexual, recuerdo la historia de Primera de Reyes 3:23-28. El rey Salomón hizo un juicio para decidir el destino de un niño. Dos mujeres pretendían que el hijo de la otra había muerto, y que el vivo era suyo. La solución que se le ocurrió rey Salomón fue matar al niño, dividirlo en dos, y darle la mitad a cada mujer. Una de las mujeres estuve de acuerdo con esta solución. La otra, porque sus entrañas se conmovieron por su hijo, rechazó la solución de Salomón. En lugar de eso, suplicó: “¡Ah, señor mío! Dad a ésta el niño vivo y no lo matéis”.

Conozco este sentimiento. Sé lo que se siente añorar la felicidad mi hijo y buscar que sea pleno. He mirado sus ojos y he visto cómo se ha sentido dividido en base a lo que sabe de sí mismo y lo que la gente a su alrededor piensa que él debería ser. A mí no me interesa “partir por medio al niño vivo” (1 Reyes 3:25), sino más bien retenerlo entero y que viva su vida plena. Una de las mujeres quiso la vida de su hijo, y el rey Salomón, en su sabiduría, juzgó que esa mujer era la madre.

En la película Charlie y la Fábrica de Chocolate, el Sr. Wonka preguntó “Si tuviera que elegir una mitad de su hijo, ¿cuál elegiría?”, a lo que la Sra. Teave respondió “¿Qué tipo de pregunta es ésa?”. ¡Exactamente! ¿Quién quiere la mitad de un hijo? Es absurdo imaginar sólo querer la mitad de cualquiera de mis niños. En vez de ello, tomo la Proclamación para la Familia para saber que debo seguir trabajando en mi propia fe y rectitud, para prepararme a ser una madre para mis hijos. Aún más, entiendo que los chicos están en la mejor posición para decidir lo que quiere que el resto de su vida sea.

Proveer para las necesidades físicas y espirituales de mis hijos

La confusión de mi hijo acerca de su sexualidad y su futuro como un hombre homosexual lo ha retado espiritualmente, como también físicamente. Experimentó ansiedad debilitante y el dolor físico de la depresión. Llegó a considerar al suicidio como una forma razonable de aliviar su dolor. Afortunadamente, con ayuda de profesionales de la salud y medicamentos, mi hijo sobrellevó su dolor y ha encontrado el bienestar. Estoy agradecida de que me haya hablado de su dolor en los días difíciles. Aún cuando yo no siempre supe entender sus necesidades, seguí esforzándome por escucharlo mientras escuchaba al Espíritu.

pan-bread-ask-don-giftCristo nos explicó “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si le pide pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?” (Lucas 11:11-12)

Tengo tres hijos. Cada uno de ellos tiene sus necesidades particulares en que he trabajado para cubrir. Cuando mis hijos me piden un techo, no los tiro a la calle. Cuando mis hijos me piden comprensión y empatía, no les doy sermones. Cuando mis hijos me piden felicitaciones, no les doy decepción. Mi acercamiento como madre a un hijo homosexual no es para nada diferente. Cuando él ha pedido abrazos (especialmente en los días difíciles), él ha necesitado oídos que lo escuchen discutiendo sobre sus posibles futuros, y ha deseado un espacio para celebrar sus logros, ha sido exactamente lo que le he dado.

Cuidar de mis hijos

Cuando se trata de ser una madre, he pedido consejo a mi Padre Celestial para que me guíe en cómo debo cuidar de mis hijos. Mi Padre Celestial me ha llevado a donde estoy. Él se ha concentrado en mis necesidades. Jamás me ha rechazado. Sólo me ha rodeado con el abrazo pleno de Su amor. En mi trabajo como madre, busco emular la manera en que cuida de mí.

De esta forma, una vez que mi hijo decidió vivir de acuerdo a los dictados de su conciencia, lo que incluía salir con hombres, yo lo apoyé. También me aseguré de que tuviera la información más actualizada y confiable acerca de salir con hombres. Yo quería que se acercara a su vida de maneras emocional y físicamente sanas. Diligentemente revisé prácticas sexuales seguras con mi hijo. Le aconsejé felizmente cómo invitar a sus amigos a salir en una cita. Alegremente aprobé su primer traje de cita. Y esperé con anticipación escuchar cómo le fue. ¿Qué tuvo baches? Claro, ¿quién no? Pero él ha tomado decisiones excelentes – decisiones que, como madre, me han hecho sentir muy orgullosa. Considero un privilegio ser su madre y estar en un lugar desde donde puedo observar y compartir su felicidad.

Por último, creo que tengo un buen sentido de trabajo como madre. Creo que las palabras de la sección 81 de Doctrina y Convenios (versículos 4-6) que aplico como madre funcionan muy bien:

jesus-healing-sick-woman-1038x576-672x372“Y en el cumplimiento de estas cosas realizarás el mayor beneficio para tus semejantes, y adelantarás la gloria de aquel que es tu Señor. De manera que, sé fiel; ocupa el oficio al que te he nombrado; socorre a los débiles, levanta las manos caídas y fortalece las rodillas debilitadas. Y si eres fiel hasta el fin, recibirás una corona de inmortalidad, así como la vida eterna en las mansiones que he preparado en la casa de mi Padre.”

Sé que cuando me mantengo firme en mi oficio de madre, cuando hago bien en el cuidado de mis hijos, cuando los socorro, estoy haciendo el trabajo de Dios. Sé que no puedo tomar toda la responsabilidad por su bondad. Sin embargo, mis hijos viven vidas plenas, felices, y productivas. Me gusta pensar que al menos en ayudado en parte para esto.

Ésta es mi proclamación para la familia.

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